“Se habla mucho de unidad, pero para perseguirnos, para no comprendernos, para seguir fraccionándonos y hacer de nuestros pensamientos y valores pequeños pedazos desechables que sólo asumimos cuando tenemos una necesidad especial”, dijo el Cardenal a tiempo de señalar que quiere una unidad pero auténtica ante la diversidad de pensamiento y vida.