En medio de una intensa propaganda contraria desplegada por el Gobierno para desvirtuar el referéndum del 1 de junio, cientos de riberalteños se volcaron ayer a las calles para realizar una fiesta autonómica, que se coronó con la visita de los prefectos de Beni y Santa Cruz.
Ernesto Suárez Sattori y Rubén Costas fueron recibidos por una multitud en el aeropuerto de Riberalta, cerca a las seis de la tarde.