
MATUCANA, Perú (AP) - El alcalde de Matucana es un hombre preocupado. Los rebeldes armados están movilizándose una vez más por las laderas selváticas que dominan su remoto pueblo, en busca de reclutas para la insurgencia de Sendero Luminoso que retorna y que se está haciendo más osada.
Y al contrario que en el pasado, estos rebeldes tienen apoyo financiero casi ilimitado. Con sus ingresos por proteger los cultivos de coca y las rutas de contrabando de cocaína, son capaces de comprar armas poderosas y pagar salario a los hombres y mujeres que toman las armas contra el gobierno peruano.