Es
otra ‘invasión’ de las muchas que ha soportado Bolivia desde los tiempos de su fundación, sólo que ahora se trata de una invasión ‘virtual’.
No arribarán tropas ni regimientos islámicos, sino algo mucho más explosivo: teóricamente se difundirán ideas, se diseñarán estrategias, se impartirán consignas.La República Islámica de Irán, en su ofensiva diplomática por el mundo occidental,
tenía ya una ‘cabeza de playa’ en la República Bolivariana de Venezuela, donde instaló varias plantas industriales