Es penoso ver a la Fuerzas Aérea, atacando a su propio pueblo. Volviendo a reeditar páginas negras de las dictaduras. Olvidando la maldición Bolivariana: “Maldito el soldado que dispara contra su propio pueblo”. Las fuerzas armadas están siendo utilizadas como milicias de control político; en esta oportunidad comandadas por venezolanos. Y siempre contra Santa Cruz, como en la época de Terebinto.