lunes, 23 de abril de 2007

Ahora va por las almas

Chávez tiene la Asamblea, el Tribunal Supremo de Justicia, el poder electoral. Tiene los recursos de Venezuela, que maneja a su antojo y reparte en desmedro del propio país. Tiene los tanques y las bayonetas. Tiene el dominio del patrimonio simbólico de la Nación, que manipula sin recato; e incluso, tiene el control de la maquinita que imprime los documentos que acreditan a una persona como venezolana (la nacionalidad también forma parte de sus haberes y, por tanto, distribuye a su capricho). Pero no le basta. Ahora quiere las almas.